Se encargan de impedir que las partículas mayores de 0,18 mm entren en los depósitos. Gracias a su gran tecnología, el sistema permite aprovechar el 90% del agua recolectada (99% de eficiencia en sistemas industriales), además de no requerir mantenimiento gracias a su sistema de auto-limpieza. Un pequeño porcentaje del volumen captado (10%) es desechado junto con las partículas retenidas por el filtro.
A continuación se detallan las clases de filtros según el sistema a utilizar: